Avivamiento Personal

AVIVAMIENTO PERSONAL

Gu’a para Maestros

por

Rev. Roger L. Smalling, D.Min


Tabla Electr—nica

Bosquejo del Curso

Gu’a para Maestros

Lecci—n Uno: Culto Personal

Lecci—n Dos: Oyendo la Voz del Se–or

Lecci—n Tres: Gu’a Divina

Lecci—n Cuatro: Creciendo en Fe

Lecci—n Cinco: El Legalismo

Lecci—n Seis: Llenura del Esp’ritu Santo

Lecci—n Seite: Nuestra Identidad en Cristo

Lecci—n Ocho: Guerra Espiritual

Lectura A: La Fe Razonable

Lectura B: Como Ser Guiado por Dios

Lectura C: El Legalismo

Lectura D: La Libertad Cristiana


Contenido

Gu’a Para Maestros: Avivamiento Personal                                                        2

Prospecto del Curso                                                                                                              6

Lecci—n Uno: Culto Personal                                                                                         7

Lecci—n Dos: Oyendo la Voz del Se–or                                                                     9

Lecci—n Cinco: Legalismo                                                                                               21

Lecci—n Seis: Llenura Del Esp’ritu Santo                                                            26

Lecci—n Siete: Nuestra Identidad en Cristo                                                       30

Lecci—n Ocho: Guerra Espiritual                                                                              33

Lectura A: La Fe Razonable                                                                                              35

Lectura B: Como Ser Guiado por Dios                                                                         41

Lectura C: El Legalismo                                                                                                      53

Lectura D: La Libertad Cristiana, Romanos 14                                                     62


Gu’a Para Maestros: Avivamiento Personal

ÀPor quŽ es necesario este curso?

Una falta de disciplina y consistencia espiritual ha sido observada en ciertas ‡reas de la vida devocional de algunos candidatos en entrenamiento para liderazgo.  Algunos han estudiado la teolog’a avanzada mientras han sido negligentes en su culto personal. Otros tienen poco entendimiento de los principios de la gu’a personal de Dios, de c—mo o’r de Dios por medio de la Biblia sin abusar del texto, y de c—mo caminar en el Esp’ritu. Estos elementos subjetivos de la vida cristiana son reales, y tienen que ser entendidos. De otra manera uno tiende hacia un intelectualismo fr’o, lo que crea una ortodoxia muerta.

ÀCu‡l es el prop—sito del curso?

El prop—sito de este curso, es tratar con aquellos elementos subjetivos pero vitales de la vida cristiana.

ÀCu‡nto dura el curso?

El curso dura alrededor de 5 semanas, o m‡s, de acuerdo al criterio del profesor, y de las necesidades del estudiante.

ÀQuiŽnes pueden ense–ar este curso?

A causa de la naturaleza subjetiva del curso, y del peligro de los extremos inherentes en el tema, el profesor debe ser un creyente muy maduro as’ como bien experimentado en la ense–anza. La naturaleza no-acadŽmica del material puede provocar discusi—n y confusi—n si el instructor no est‡ experimentado en el control de la clase.

El Ambiente de la Clase

El ambiente debe ser informal visto que el material es personal y subjetivo. Grupos peque–os son preferibles; alrededor de 12, porque el contenido de la instrucci—n es frecuentemente similar a la consejer’a.

Planes de Lecci—n

Un ejemplar del plan de Lecci—n es provisto para cada lecci—n. El profesor puede variarlo segœn su criterio.  El plan del curso es suficientemente flexible para permitir una amplia variedad de estilos de ense–anza. Los planes de lecci—n NO son para ser dados a los estudiantes.  El œnico plan que les ser‡ dado es el ÒBosquejo del CursoÓ el cual es provisto.

Examenes

Para estudiantes de centros Visi—n R.E.A.L, examenes existen para este curso sobre Gu’a Divina y Legalismo. El maestro del centro debe pedirlos de Visi—n R.E.A.L por correo electr—nico: VisionReal@Bellsouth.net.
Bosquejo Del Curso 

1.   Primera Parte: Culto Personal

a.    ÀQuŽ es un culto personal?

b.    ÀPor quŽ un culto personal?

c.    No Es Personalidad Ni Temperamento.

d.    Lo que dice la Biblia. Ver Sal.5:3; 55:17; 63:1; 88:13; Da.6:10; Mc.1:35.  Otros ejemplos extras son: Ge.24:63; I.Ti.4:15; 2Ti.3:16 Explique al estudiante:

e.    Un elemento t’pico de estos vers’culos es tener el culto personal en la ma–ana.

f.     ÒMeditaci—nÓ significa pensar en las cosas de Dios. Explique la diferencia entre esto y la Meditaci—n Transcendental.

g.    Como hacer un culto personal.

h.   Los elementos involucrados son: oraci—n, lectura de la Palabra, alabanza, confesi—n.

i.      A la misma hora del d’a y en el mismo lugar.

j.     Tener un Òdiario espiritualÓ. Cada estudiante tendr‡ un cuaderno en el que escribir‡ lo que el Se–or le dice personalmente cada d’a.

k.    Como NO hacerlo.

               i.  No leyendo comentarios en lugar de la misma Biblia

             ii.  No usar su culto personal para an‡lisis textuales y doctrinales.

2.   Segunda Parte: Oyendo La Voz del Se–or

a.   Textos B’blicos La aplicaci—n personal por el Esp’ritu Santo de textos b’blicos.

b.   Usos l’citos de la Palabra en su aplicaci—n personal. Se puede aplicar de una manera personal un texto b’blico en las circunstancias siguientes:

c.   Cuando est‡s aplicando el principio espiritual b‡sico que es la base del texto.

d.   Cuando respetas el sentido original del texto.

e.   Usos il’citos de la Palabra:

                                              i.     Cuando a–ades interpretaciones aleg—ricas.Si uno hace esto, est‡ quitando todos los par‡metros del uso correcto de la Biblia, permitiendo as’, que la Biblia se use para justificar cualquier cosa o cualquier antojo de la imaginaci—n humana. Ejemplo: La Iglesia Cat—lica usaba interpretaciones aleg—ricas para justificar su idolatr’a. Dec’a que cuando Rebeca escond’a sus ’dolos en su tienda, esa tienda representaba a la Iglesia. TambiŽn que el bast—n sobre el cual se arrimaba Jacobo representaba una imagen ante la cual se arrodillaba. Algunos carism‡ticos leen la Biblia de manera semejante.

                                             ii.     Cuando cambias el sentido y prop—sito original del texto. Ejemplo: Un joven, buscando donde Dios quer’a que vaya para servir al Se–or, encontr— el nombre de Barzalli en Exodo. Por la semejanza entre este nombre y la palabra ÒBrasilÓ, se dijo ÒllamadoÓ para ir a este pa’s como misionero.   

3.   Inspiraci—n Vs. Imaginaci—n: Distinguir la diferencia.

a.             Basado en un entendimiento de principios b’blicos y de la sabidur’a divina. Sant.3:16

b.             Personas bajo tu ministerio.

c.             Uso de un cuaderno diario.

d.             Sant. 2= Fe sin obras/ 2 Reyes 3:16-17

4.   Tercera Parte: Como Ser Guiado Por Dios

5.   Cuarta Parte: Aumentar La Fe

6.   Lo que No es Fe: Sus Imposturas

a.    No es Esperanza. Abrah‡n y tener Hijo, Ro.4 & Heb.10

b.    No es Personalidad Ni Temperamento.

c.    No es Carisma Ni Voluntad Fuerte.

d.    Activo, No Pasivo.

e.    Dependiente, No Presunci—n, Ni Jactancia.

f.     Basado en un entendimiento de la Voluntad de Dios.

g.    Sant. 2= Fe sin obras/ 2 Reyes 3:16-17

h.   No Es Esperanza. 

7.   Quinta Parte: Andando en el Esp’ritu. Ef.5:17

a. La necesidad de quedar lleno del Esp’ritu.

b. Buscar dones espirituales.

8.   Sexta Parte: Nuestra Identidad En Cristo: Ef.1-3; Ro.8

9.   SŽptima Parte: El Arrepentimiento Cristiano

10.        Octava Parte: Nuestra Autoridad En Cristo: La Guerra Espiritual


Prospecto del Curso

Prop—sito Del Curso

Ayudar al creyente a practicar los elementos subjetivos de su relaci—n con Dios, tales como un culto personal, gu’a divina, andar obediente a los impulsos internos del Esp’ritu Santo, aumentar su fe y practicar sus dones espirituales.

Notas

Visto que el prop—sito del curso es establecer buenos h‡bitos espirituales en el creyente, la nota final se basar‡ en la pr‡ctica de estos h‡bitos. El estudiante recibir‡ un punto por cada d’a que cumpla con su culto personal, y un punto por cada d’a que escriba en su diario espiritual.

Habr‡ tambiŽn ex‡menes breves sobre los temas abajo mencionados. La nota final ser‡ los puntos ganados divididos para la totalidad de los puntos posibles para llegar a un porcentaje. Se requiere 80% para aprobar el curso.

Reglas de la Clase

Se requiere puntualidad. Llegar tarde resultar‡ en una sustracci—n de un punto de su nota final.

Algunos de los aspectos de la ense–anza ser‡n parecidos a la consejer’a, porque el prop—sito del curso est‡ involucrado m‡s con la vida espiritual del estudiante que con el estudio de datos. Por eso, correcciones o exhortaciones posiblemente tendr‡n lugar. Estos incidentes se reservar‡n  dentro del grupo y el estudiante no hablar‡ de estos afuera de la clase.


Lecci—n Uno: Culto Personal

Materiales: Bosquejo del curso; Biblia; un cuaderno en blanco; una hoja en blanco para tomar la lista de asistencia.

1.   Introducci—n a la clase.

a.    Comenzar con oraci—n.

b.    Pasar la hoja en blanco para tomar la lista de asistencia.

c.    Entregar hojas ÒBosquejo Del CursoÓ para cada estudiante. Permitir 5 minutos para leer y entender el contenido.

d.    Contestar preguntas sobre ÒBosquejo del CursoÓ.

e.    Explicar el prop—sito del curso y repetir las reglas de la clase.

f.     Cada estudiante recibir‡ un punto por cada d’a en que tiene su culto personal, m‡s un punto por cada d’a que escribe en su cuaderno lo que el Se–or le da.

g.    Un punto substra’do por cada vez que llegue tarde.

2.   Lecci—n Sobre Culto Personal.

a.    RefiŽrase al Bosquejo, P.2. Siga el bosquejo, punto por punto.

b.    Explicar que un culto personal es un tiempo cada ma–ana en que se lee la Biblia y se ora con el prop—sito de fortalecerse para ese d’a.

c.    Explicar los prop—sitos de un culto personal. Se puede referir a Ro.10:17, explicando que o’r de Dios personalmente y obedeciendo, es el secreto de un crecimiento estable.

                        i.         RefiŽrase al punto I.C: ÒLo Que Dice La BibliaÓ. Se puede usar los vers’culos siguientes para comprobar que los hombres de Dios de la historia ten’an una clase de culto personal.  Sal.5:5; 63:1; 88:13; Da.6:10; Mc.1:35. Estos ejemplos tienen dos puntos en comœn: el culto personal era habitual y era en la ma–ana. TambiŽn se puede usar Ge.24:63; 1Ti.4:15-16; 2Ti.3:16

                      ii.         Explicar los elementos b‡sicos del culto personal: oraci—n, alabanza, confesi—n, lectura de la Palabra. Hacer entender que el orden de estos puede cambiar segœn su propio gusto personal.

                     iii.         El culto personal no es un estudio b’blico. Es para o’r de Dios. No se debe usar comentarios como sustituto para la Biblia.

                    iv.         Cada estudiante debe tener un cuaderno en el que debe escribir diariamente lo que recibe del Se–or.

3.   IMPORTANTE: Durante el curso, el maestro debe aplicar ciertas reglas a los estudiantes sobre la manera en que hacen el culto personal. Estas son:

a.    Hacerlo en la ma–ana, no en otro momento del d’a.

b.    Escribir en su Ôcuaderno espiritualÕ lo que piensa que Dios le est‡ diciendo, con la referencia b’blica y el principio b’blico correspondiente.

c.    No usar comentarios o otros usos para estudios b’blicos porque el prop—sito es aprender o’r de Dios personalmente por la Palabra.

d.    Explicar que la semana pr—xima, 1 estudiante ser‡ escogido para presentar en 1 minuto algo que el Se–or le ha dicho por la Palabra durante la semana. El profesor escoger‡ el estudiante para que todos los estudiantes estŽn motivados a ser preparados.


Lecci—n Dos: Oyendo la Voz del Se–or

Materiales: Ejercicio ÒUsos l’citos e il’citos de la Palabra de DiosÓ

      Tesis ÒComo Ser GuiadoÓ para distribuir al fin de la clase.

1.   Introducci—n

a.    Tomar la lista de asistencia. Marcar los que llegan tarde para que se substraiga un punto de su nota final. Anunciar que se est‡ haciendo esto.

b.    Tomar el puntaje de cada estudiante. Un punto por cada d’a  en el que tuvieron su culto personal. Un punto por cada d’a en el que escribieron en su cuaderno lo que creen que han o’do de Dios.

c.    Escoger tres personas para presentar una sola verdad que oyeron de Dios la semana pasada por medio de su culto personal. Un minuto por persona. No permitir que dominen la clase. A veces las personas quieren ser elocuentes. Explicar que la sencillez, brevedad y sinceridad es lo que buscamos en esta clase.

2.   Ense–anza

a.    Explicaci—n del prop—sito de la lecci—n :  Esta lecci—n es la m‡s abstracta y delicada de la serie. En ella, tratamos de caminar entre dos aguas, sin caer en uno de dos extremos comunes. Estos extremos son: el misticismo desenfrenado por un lado, versus un intelectualismo fr’o en el otro lado. Es real que el Esp’ritu Santo nos impulsa desde adentro y nos gu’a. Nos habla personalmente por la Palabra. Experiencias subjetivas e interiores son muy reales para el cristiano. El peligro en esto es la posibilidad de confundir el ministerio interior del Esp’ritu con nuestra propia imaginaci—n. 

b.    Igualmente, existe el peligro de usar la Biblia para nada m‡s que un an‡lisis intelectual, y as’ fallar en o’r lo que Dios quiere decirle a uno personalmente. El prop—sito de esta lecci—n es, precisamente, ayudar al estudiante a o’r de Dios personalmente por la Biblia, sin  que abuse del texto.

c.    Explicaci—n de usos l’citos e il’citos de la Biblia.

d.    Al principio del ejercicio titulado ÒUsos L’citos...Ó hay una lista de posibles abusos de la Palabra. Explicar estos antes de entregar las hojas a los estudiantes.

3.   Abusos de la Palabra:

a.    Interpretaciones Aleg—ricas: Explicar como la Iglesia Cat—lica aplicaba interpretaciones aleg—ricas a la Biblia para justificar sus malas doctrinas. Ejemplo: Raquel escondi— sus ’dolos en su tienda. La tienda representa la iglesia, Raquel=Pueblo de Dios. Conclusi—n: los êdolos en la Iglesia son l’citos, segœn la Iglesia Cat—lica. Explicar tambiŽn como algunos carism‡ticos, y otros,  hacen lo mismo hoy en d’a. Sacan vers’culos fuera de su contexto, d‡ndoles una aplicaci—n personal contraria al sentido real del texto, y as’ justifican cualquier antojo o pr‡ctica. Esto es abusar de la Palabra de Dios.

b.    Dar al texto un significado contrario a la intenci—n original del escritor; usar el texto para obligar a otros a someterse a su criterio personal  o usar una aplicaci—n personal para una doctrina.

4.   Usos L’citos: Ejemplo de Pablo, Hch.13:47. En este texto, Pablo cita a Is.42:6 para justificar su prŽdica en la sinagoga. Es obvio que Pablo est‡ dando una aplicaci—n personal de este texto, afirmando que Dios estaba gui‡ndolo. ÀEn quŽ sentido era l’cito hacer esto? El contexto de Is.42 habla del plan divino al usar a Israel para repartir la luz de la Palabra a los gentiles. Pablo y BernabŽ eran jud’os. Ellos ve’an su ministerio como un cumplimiento de esa profec’a. As’, Pablo  daba una aplicaci—n personal de este texto, sin a la vez abusar del significado original. Dios tambiŽn puede hablar por las escrituras con respecto a  personas bajo tu ministerio, d‡ndote sabidur’a sobre como tratar con ellos.

5.   Explicaci—n de  la tarea:  Distribuir a los estudiantes la tesis ÒComo Ser Guiado...Ó  Explicar que habr‡ un examen breve sobre ello los primeros minutos de la clase de la pr—xima semana.


Usos L’citos E Il’citos de la Palabra de Dios

en Su Aplicaci—n Personal

Ejercicios

En este ejercicio nosotros examinaremos varios casos en los cuales los creyentes han recibido supuestamente una Ògu’aÓ personal de las Escrituras. Usted determinar‡ si el creyente ha usado o no las Escrituras en una forma l’cita o il’cita, explicando sus razones. Use la siguiente gu’a:

Es il’cito para:

1. Dar al texto un significado contrario a la intenci—n original del escritor.

2. Aplicar un significado inconsistente con el contexto.

3. Aplicar un significado inconsistente con el principio espiritual del texto.

4. Obligar a otros a aceptar su criterio personal en la aplicaci—n del texto.

5. Usar una aplicaci—n personal como una justificaci—n para una doctrina.

Es l’cito aplicar a uno mismo o a las circunstancias de uno:

1. El principio general espiritual del texto, incluyendo las narraciones hist—ricas.

2. Un vers’culo como una promesa, si es consistente con los principios B’blicos generales.

1. Un joven en entrenamiento misionero, buscando la gu’a divina acerca de a cual campo ir, encontr— el nombre ÒBarzilaiÓ en 2 Samuel 17:27. A causa de la similitud entre este nombre y la palabra BrasilÓ, Žl tom— esto como una ÒevidenciaÓ de que Dios lo estaba llamando a ese pa’s.

L’cito__________Il’cito__________

ÀPor quŽ?

2. Un joven estaba leyendo la Biblia mientras buscaba la voluntad de Dios acerca del matrimonio. El encontr— la historia de Jesœs en la cual Jesœs estaba sanando a la suegra de Pedro. Por causa de este texto, concluy— que Dios le estaba diciendo que se case.

L’cito__________Il’cito__________

ÀPor quŽ?

3. Una se–ora hab’a estado quej‡ndose en contra del ministerio del pastor y de los ancianos en su iglesia. Mientras estaba leyendo Santiago cap’tulo 3, encontr— la afirmaci—n en v.6 ÇY la lengua es un fuego, un mundo de maldad.ÓÈ Por esto ella pens— que acaso Dios le estaba corrigiendo acerca del mal uso de su lengua.

L’cito__________Il’cito__________

ÀPor quŽ?

4. Un misionero estaba orando y ayunando acerca de empezar o no un ministerio en una provincia vecina en la cual no hab’a una obra evangŽlica. El fue impactado por las afirmaciones de Pablo en 2 Cor.10:16. Desde all’ Žl empez— a considerar que Dios podr’a estarle guiando a evangelizar en esa provincia.

L’cito__________Il’cito__________

ÀPor quŽ?

5. Un cierto esposo ten’a el h‡bito de levantar su voz en una manera fuerte y autoritaria a su esposa. El sinti— que esto era justificado para mantener su autoridad en el hogar. Un d’a, mientras le’a su Biblia, Žl encontr— I Pedro 3:7 Vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso m‡s fr‡gil.... De esto concluy— que su conducta era inapropiada y resolvi— cambiar.

L’cito__________Il’cito__________

ÀPor quŽ?

Respuestas a ÒUsos L’citos...Ó

1. Il’cito. Porque la coincidencia entre el nombre de ÒBarzilaiÓ y ÒBrasilÓ no corresponde a ninguna realidad espiritual. No es ÒevidenciaÓ de nada. Infringe la  regla no.2, inconsistencia con la intenci—n original del escritor.

2. Il’cito. El incidente de la sanidad de la suegra de Pedro no tiene nada que ver con la cuesti—n de casarse o no. El joven debe tomar esa decisi—n basado en principios de sabidur’a relativas a su necesidad, y en textos que tienen que ver con el matrimonio. Aplica un significado inconsistente con la intenci—n original del texto.

3. L’cito. Santiago cap’tulo 3 es una advertencia en contra de lenguas sueltas. La dama ten’a  tal problema. Es l—gico creer que el Esp’ritu le hable por este texto.

4. L’cito. El principio de evangelizar es b’blico. TambiŽn el concepto de no construir sobre obra ajena. La coincidencia entre estos principios, con la necesidad de la provincia vecina, apoya la idea de que Dios estaba realmente hablando por este texto.

5. L’cito. La conducta del marido era contraria a la ense–anza de IPed.3. Por lo tanto, es razonable que Dios le reprende por este texto.
Lecci—n Tres: Gu’a Divina

Materiales: Examen sobre tesis.

1.  Introducci—n

a.    Oraci—n

b.    Distribuir los ex‡menes para ÒComo Ser Guiado...Ó Diez minutos bastan para este examen. DespuŽs de coleccionar los ex‡menes, seguir con la ense–anza.

c.    Tomar lista de asistencia. Marcar los que llegan tarde para que se substraiga un punto de su nota final. Anunciar que se est‡ haciendo esto.

d.    Tomar el puntaje de cada estudiante. Un punto por cada d’a en que tuvieron su culto personal. Un punto por cada d’a que escribieron en su cuaderno lo que creen que han o’do de Dios.

e.    Escoger tres personas para presentar una sola verdad que oyeron de Dios la semana pasada por medio de su culto personal. Un minuto por persona. No permitir que dominen la clase. A veces las personas quieren ser elocuentes. Explicar que la sencillez, brevedad y sinceridad es lo que buscamos en esta clase.

2.  Ense–anza

a.  Recapitular el principio b‡sico de la tesis sobre la gu’a divina: Los principios de la sabidur’a divina.

b.  Discutir con los estudiantes el peligro inherente de apoyarse en un solo mŽtodo. No es malo pedir confirmaci—n. Se puede usar ejemplos de la navegaci—n. Por ejemplo: Los navegantes se fijan en varias estrellas para fijar su posici—n exacta, usando la triangulaci—n. No es posible hacerlo observando una sola estrella.

c.  Hablar de ejemplos de mala doctrina entre grupos desviados, tales como aquellos que se apoyan en visiones o revelaciones extra-b’blicas o algunos grupos cuya doctrina corriente es de que el esp’ritu del cristiano es perfecto y nunca yerra, etc.

3.   Entregar Tesis ÒFe RazonableÓ como lectura para la lecci—n enrtante.


Examen Pre-Clase

Avivamiento Espiritual

Lecci—n: Fe Razonable

Ponga "V" por "Verdadero" o "F" por "Falso".

1.  _____ La fe es una virtud delicada, porque se puede confundir con otras actitudes que no son realmente la fe.

1.  _____ Si uno tiene una fe fuerte con respecto al futuro, entonces la planificaci—n no es realmente necesaria.

2.  _____ La fe es una virtud pasiva.

3.  _____ La esperanza y la fe son virtudes idŽnticas.

4.  _____ La fe, en la vida del cristiano, y las promesas de Dios, est‡n ’ntimamente asociadas.

5.  _____ La fe, en realidad, es mayormente una cuesti—n de temperamento personal, porque algunos nacen con una cierta tendencia religiosa.

6.  _____ Aunque la fe es un don de Dios, es siempre nuestra responsabilidad aplicar los medios para que ella crezca.


Respuestas Examen Pre-Clase

Aviv. Esp., Lecci—n Fe Razonable

1. V

2. F

3. F

4. F

5. V

6. F


Lecci—n Cuatro: Creciendo en Fe

Materiales: Copia de ÒFe RazonableÓ distribuida la semana pasada; Copias de la Evaluaci—n Del Curso.

1.  Introducci—n: ÀC—mo Hacer Crecer la Fe?

La idea de la lecci—n es quitar del estudiante todo concepto m’stico y misterioso en la cuesti—n de la fe para que aplique los medios de crecimiento con constancia y confianza.

2.   Diferencias entre clases de fe. E

En esta parte, el maestro explica que no estamos hablando de la fe salvadora, porque esta es un don milagroso de Dios. Tampoco nos referimos al Don de Fe mencionado en I Cor.12 porque este es un don especial dado para hacer milagros. El que de la lecci—n es que la fe cotidiana no es nada  misteriosa. No tenemos que esperar que nos caiga del cielo por algœn milagro. La fe cotidiana no es m’stica.

3.   Nuestra responsabilidad de aplicar los medios de gracia.

Aqu’ el maestro explica el v’nculo entre fe y culto personal. El v’nculo tiene que ver con nuestra relaci—n personal con Cristo.

a.  ExŽgesis de Ro. 10:17- Lo esencial del texto es que la fe viene por o’r personalmente lo que Dios nos dice, y obedecer. Note que la palabra Òo’rÓ en griego [akouo] contiene la idea de obediencia. La palabraÓ en griego aqu’ [rhema] se distingue de ÒlogosÓ en que es un dicho espec’fico. La idea b‡sica del vers’culo es que la fe crece por o’r y obedecer lo que Dios nos dice.

b.  ÒPalabraÓ= Rhema. Significa Òuna fraseÓ o ÒdichoÓ.

c.   El texto significa que nuestra fe aumenta cuando o’mos personalmente de Dios y obedecemos.

4.  ExŽgesis de Ro. 4:17-22- Los mecanismos y elementos b‡sicos de la fe.

Mostrar que Abrah‡n se fij— en una promesa divina. Se fortaleci— en dos maneras: Positivamente, alabar a Dios. Dando gracias por la certeza de la promesa. Negativamente, no haciendo caso a las circunstancias o las posibilidades f’sicas.

Lo que la fe NO es

Use esta oportunidad texto para explicar a los estudiantes la diferencia entre andar por una fe especial y andar por la fe ordinaria cotidiana. Existen momentos en la vida cristiana cuando Dios nos manda a hacer algo sin la provisi—n aparente. Dios provee milagrosamente. Pero esto hacemos solo bajo mandato especial divino. De otra manera, la fe ordinaria incluye planificaci—n adecuada bajo la direcci—n del Esp’ritu Santo.

a.No es andar sin planificaci—n adecuada. Luc. 22:35-36.

b.No es pasiva, sino activa.  Sant. Cap.2

c. Explique que algunas personas tienen temperamentos pasivos, e imaginan que tienen fe. La fe inactiva es muerta.

d.La fe no es esperanza.

e.Lo que distingue esperanza de la fe es que la fe est‡ involucrada con una promesa divina.

f.   La fe no es cuesti—n de personalidades.

g.Algunos tienen personalidades din‡micas y encantadoras. Esto no es fe. Es personalidad, no m‡s. Los que siguen a tales pueden ser totalmente enga–ados. Actitudes agresivas, o declaraciones jactanciosas tampoco son fe.

h.   La fe no es presunci—n.

i.   Actuar Òpor feÓ sin directiva o promesa divina, no es fe, sino presunci—n.

Resumen

Haga entender a los estudiantes que crecer en fe no es nada misterioso. Es la aplicaci—n cotidiana de buenos h‡bitos espirituales con sabidur’a e inteligencia espiritual.

Distribuye la tesis sobre legalismo


Nombre_________________________

Examen Pre-clase:

Legalismo

Conteste 'V' por Verdadero; 'F' por Falso

1.   _____ El legalismo se define como la aplicaci—n de las leyes de Dios a la conducta humana.

2.   _____ Los legalistas son normalmente muy humildes, porque son muy obedientes a Dios.

3.   _____ El legalista entiende bien las escrituras.

4.   _____ La base psicol—gica del legalismo es una combinaci—n peligrosa de la ignorancia con el orgullo espiritual.

5.   _____ El Ap—stol Pablo trata a los legalistas de insensatos, necios y dŽbiles.

6.   _____ La palabra 'justificaci—n' quiere decir 'declarado justo', y la palabra 'santificaci—n significa 'ser hecho santo'.

7.   _____ La palabra 'justificaci—n' quiere decir 'ser hecho justo', y la palabra 'santificaci—n' significa 'declarado santo'.

8.   _____ Algunos cristianos son m‡s santificados que otros.

9.   _____ Algunos cristianos son m‡s justificados que otros.

10.                          _____ Hay varios grados de justificaci—n entre cristianos, dependiente de su nivel de madurez espiritual.


Respuestas Al Examen Pre-clase

Legalismo

1.   F

2.   F

3.   F

4.   V

5.   V

6.   V

7.   F

8.   V

9.   F

10.        F


Lecci—n Cinco: Legalismo

Introducci—n

Repartir ex‡menes pre-clase sobre legalismo. Tomar lista. Averiguar tarea/ culto personal + posibles puntos por cada vez que repitas la lista de cosas maravillosas que tenemos en Cristo.

2. Repaso: Repasar un poco sobre nuestra identidad en Cristo.

3. Din‡mica: Dividir la clase en grupos para hacer el mismo ejercicio de la semana pasada, solo que esta vez, lo har‡n a base de Rom. 8. Los estudiantes deben buscar en ese cap’tulo elementos de su 'posici—n' en Cristo, m‡s cosas que NO tienen, por estar en Cristo; No condenados; preservados; no en la carne; no separados, etc.

4. Conferenciar: Legalismo

     a. Revisar la tesis sobre legalismo, el concepto b‡sico del error de G‡latas.

     b. Din‡mica: Ver din‡mica para esta clase. DespuŽs de estudiar las preguntas, los estudiantes pueden discutir con el maestro los conceptos. Considerando que el juego teol—gico entre ley y evangelio es algo dif’cil, esto debe animar la discusi—n.

     c. Repaso de Romanos 14, libertad de conciencia. El maestro puede hacer esto o por conferencia, o por din‡mica de grupo.

Discutir en grupo las preguntas siguientes:

1.   ÀEn quŽ maneras has permitido a otras personas en el pasado aplicarte leyes humanas?

2.   ÀC—mo te has impuesto a ti mismo leyes?

3.   ÀC—mo sientes cuando no las haces?

4.   ÀC—mo sientes cuando las haces?

5.   ÀEn QuŽ formas has impuesto 'leyes' morales sobre otras personas?

6.   ÀC—mo eso le hace sentir a la persona?

7.   ÀQuŽ efecto tiene esto sobre la relaci—n?

8.   ÀQuŽ efecto tiene sobre tu relaci—n con Cristo el guardar estas leyes humanas?


PLAN DE LECCION

CURSO: Avivamiento Espiritual

TEMA: Arrepentimiento Cristiano

1.   Introducci—n

a.    Revisar la lecci—n sobre la identidad del creyente de modo que los estudiantes comprenden claramente que la vida cristiana normal es uno de acercamiento libre y seguro a Dios como hijos, no caminando en el miedo como mendigos. P’dales de nuevo, ÀSomos nosotros pecadores con remanentes de gracia? O santos con remanentes de pecado? Cuando ellos contestan correctamente, entonces mencione que aunque hay poco en el Nuevo Testamento sobre el arrepentir de Cristianos, hay algo sin embargo. Los cristianos por lo tanto deben vivir una vida de regocijar en Cristo, no una vida de arrepentimiento. Aunque el arrepentir arrepentimiento debe ser una parte de la vida Cristiana, no es el punto central. Tampoco el arrepentir debe dominar la mente del creyente. El producto de Ôvivir una vida de arrepentimientoÕ es una mentalidad de derrota que pronto llega a ser legalista y tiende hacia la depresi—n emocional.

b.    No obstante cuando viene un momento para arrepentirse, debemos estar conscientes de nuestras tendencias carnales propias para minimizar el pecado, echar la culpa a otros, o usar otros dispositivos para esquivar la realidad de nuestras acciones.

2.   Clarifique que la necesidad de guardarnos limpios es esencial en la guerra espiritual, lo cual es la lecci—n siguiente. Tratamos con Satan‡s desde una posici—n fortaleza y de victoria en Cristo, no desde una posici—n de incertidumbre y miedo sobre nuestra aceptaci—n con Dios.

3.   Conferencia: Sigue el bosquejo abajo sobre las tŽcnicas humanas de esquivar el arrepentimiento.

TŽcnicas que personas usan para evitar el arrepentimiento

1.   Inculpando a otra cosa

         Ç­­Yo reaccione a lo que otra persona me hizo.È O, yo me arrepiento por el motivo porque lo hice es que fulano me provoc—.

         ÇLas circunstancias fueron la causa.È La realidad es que la œnica 'causa' que Dios reconoce es nuestros propios corazones pecaminosos. Esto en realidad es echar culpa a Dios mismo.

         ÇYo soy nada mas que un mero humano.È Dios me hizo as’, y por lo tanto es Dios el pecador y no yo.

2.   Aplicar otro nombre al pecado Mala decisi—n: Esto equivale a decir que la culpa es realmente una falta de entendimiento de mi parte, y no mi coraz—n pecaminoso.

a.    Inmadurez: Esto equivale a decir que la culpa es una falta de crecimiento, no me coraz—n pecaminoso. Esta excusa echa culpa al tiempo en lugar de nosotros mismos. El tiempo es algo que no puedo controlar. Por lo tanto, echo culpa a otra cosa que no est‡ en mi.

b.    Malafortuna: ÇYo ca’ en pecado.È Es decir, el pecado es como un hueco en la tierra que no vi, y por lo tanto no soy realmente responsable. La realidad es el hueca era atractivo a mi coraz—n pecaminoso, y me echŽ.

c.    Una Prueba: La Biblia habla de 'pruebas' pero nunca trata el pecado con esa palabra.

d.    Otras formas de excusas

Auto-compadecencia: Hablando como una victima de pecado en lugar de confesar que uno es pecador.

Trivialisar: ÇNo es tan serioÈ. El pecado que comet’ es un acto aislado anti-t’pico de lo que est‡ en mi coraz—n.È

ÇLas consecuencias son m’nimas, y por lo tanto, ese pecado no es importante.È Todo pecado es importante, aunque no todo acto es igualmente pecaminoso ÇMi pecado de chismear no es asesinato... por lo tanto el chismeo es trivial.

Confesi—n Generalizada: Pedir perd—n en tŽrminos ambiguos. Ejemplo, ÇLo siento que te ofend’", en lugar de, "Yo siento que yo comet’ el pecado de XXX en contra tuya.È

Nota: ÀQue hacer cuando un cristiano se 'disculpa' por haberte ofendido, pero lo hace en tŽrminos ambiguos. Dos preguntas para ayudar a las dos partes para ver la necesidad del arrepentimiento.

         Exactamente que pecado cometiste que le caus— pedir mi perd—n.

         Exactamente que pecado comet’ yo que te provoc— hacer eso?


Vers’culos Sobre el Arrepentir

Del Creyente

2Cor. 7:9 Ahora me gozo, no porque hay‡is sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habŽis sido contristados segœn Dios, para que ninguna pŽrdida padecieseis por nuestra parte.

10 Porque la tristeza que es segœn Dios produce arrepentimiento para salvaci—n, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

Confesion

Prov. 28:13 El que encubre sus pecados no prosperar‡; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzar‡ misericordia.

James 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que se‡is sanados. La oraci—n eficaz del justo puede mucho.

1Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos enga–amos a nosotros mismos, y la verdad no est‡ en nosotros.

1Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, Žl es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1Juan 1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Žl mentiroso, y su palabra no est‡ en nosotros.

1Juan 2:1 ¦ Hijitos m’os, estas cosas os escribo para que no pequŽis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

1Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos enga–amos a nosotros mismos, y la verdad no est‡ en nosotros.

1Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, Žl es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

1Juan 1:10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Žl mentiroso, y su palabra no est‡ en nosotros.

1Juan 2:1 ¦ Hijitos m’os, estas cosas os escribo para que no pequŽis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

Contricion

Sal. 34:18 Cercano est‡ Jehov‡ a los quebrantados de coraz—n; Y salva a los contritos de esp’ritu.

Sal. 51:17 Los sacrificios de Dios son el esp’ritu quebrantado; Al coraz—n contrito y humillado no despreciar‡s tœ, oh Dios.

2Cor. 7:9 Ahora me gozo, no porque hay‡is sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habŽis sido contristados segœn Dios, para que ninguna pŽrdida padecieseis por nuestra parte.

2Cor. 7:10 Porque la tristeza que es segœn Dios produce arrepentimiento para salvaci—n, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.

2Cor. 7:11 Porque he aqu’, esto mismo de que hay‡is sido contristados segœn Dios, ÁquŽ solicitud produjo en vosotros, quŽ defensa, quŽ indignaci—n, quŽ temor, quŽ ardiente afecto, quŽ celo, y quŽ vindicaci—n! En todo os habŽis mostrado limpios en el asunto.

2Cor. 7:12 As’ que, aunque os escrib’, no fue por causa del que cometi— el agravio, ni por causa del que lo padeci—, sino para que se os hiciese manifiesta nuestra solicitud que tenemos por vosotros delante de Dios.


Lecci—n Seis: Llenura del Esp’ritu Santo

Introducci—n: Conceptos err—neos acerca de la llenura del Esp’ritu

Nota: El prop—sito de esta lecci—n no es presentar una defensa doctrinal de la posici—n presbiteriana sobre la Neumatolog’a doctrina del Esp’ritu Santo, sino mostrar la urgencia de concientizarnos en nuestra continua necesidad de ser llenados con el Esp’ritu Santo. Una defensa m‡s completa de nuestra posici—n est‡ disponible en otras fuentes.

1. Concepto err—neo: El Bautismo del Esp’ritu Santo es una experiencia posterior a la salvaci—n. Ver Ti. 3:4-7

Segœn el punto de vista Pentecostal-Carism‡tico, el Bautismo en el Esp’ritu Santo se refiere a una segunda experiencia de santificaci—n y recibimiento de poderes que ocurre despuŽs de la regeneraci—n. La manifestaci—n externa de esta experiencia es hablar en lenguas. Por la tanto, los cristianos pueden ser clasificados en dos categor’as: aquellos que est‡n llenos con el Esp’ritu, y aquellos que no lo est‡n.

Segœn Ti.3:5-7, el Bautismo en el Esp’ritu Santo es nuestra regeneraci—n y subsiguiente justificaci—n. La manifestaci—n de esto es la liberaci—n de las obras malas y el compromiso para las buenas obras. Ver el contexto de todo el cap’tulo. Note que no se menciona la manifestaci—n de un don espiritual en particular.

2. Concepto err—neo: Que los pentecostales experimentan m‡s milagros o dones del Esp’ritu Santo que otros cristianos.

Esto es absolutamente falso. Aquellos quienes han estado en el movimiento Pentecostal-Carism‡tico, y se han salido, generalmente lo han hecho, debido a que han encontrado mucha falsedad. Frecuentemente, los pentecostales reclaman milagros de sanidad que no han ocurrido. En estos c’rculos, la mayor’a de las as’ llamadas manifestaciones del Esp’ritu, son muy dudosas. Los ÒmensajesÓ de profec’a e interpretaci—n de lenguas son siempre muy ambiguos, repetitivos y superficiales.

3. Concepto err—neo: Que la ÒllenuraÓ del Esp’ritu Santo me dar‡ el poder para realizar obras milagrosas.

Quiz‡s, pero no necesariamente. Ver Romanos 12. El prop—sito del Esp’ritu Santo es darnos ministerio; no necesariamente milagros. Aœn cuando algunos pueden experimentar milagros tales como sanidad, los ap—stoles no dan a esto el Žnfasis principal. El poder del Esp’ritu, segœn Romanos 12, es m‡s bien para manifestar ministerios que milagros. No obstante, las sanidades ocurren. Debemos aprovechar toda oportunidad en que Dios pueda ser glorificado, orando por los enfermos, etc.

4.  Concepto err—neo: El poder del Esp’ritu nos garantizar‡ la victoria sobre la carne, o que el poder del Esp’ritu nos liberar‡ de nuestras luchas personales y tendencias pecaminosas.

5. Concepto err—neo: El Esp’ritu Santo nos har‡ sentir bien con nosotros mismos.

A m’, que soy menos que el m‡s peque–o de todos los santos, Ef. 3:8

Parte del ministerio del Esp’ritu Santo es convencernos de pecado. Jn16:8 Y cuando Žl venga, convencer‡ al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

6. Concepto err—neo: El Esp’ritu Santo har‡ que usted tenga una gran variedad de ministerios.

7.  Concepto err—neo: El Esp’ritu Santo es una emoci—n.

Si bien, el Esp’ritu Santo puede causar emociones, esto es secundario a Sus prop—sitos. La obediencia es el prop—sito, no la emoci—n.

Esto es falso. Rom.12 nos habla de especialidades. Y algunas de estas especialidades o ministerios no tienen nada que ver con algo aparentemente sobrenatural. El prop—sito del don y el poder, es lograr que usted se enfoque en una cosa y que la haga bien, ya sea ense–ar, dirigir, ayudar, etc.

El Esp’ritu Santo no vino a hacerle a Ud. sentir bien consigo mismo, ni a incrementar su sentido de auto-estima. Este deseo de auto-estima es, en la opini—n de este escritor, la fuente de la popularidad del movimiento Pentecostal-Carism‡tico entre las clases m‡s bajas. El sentirse espiritualmente superiores a los ricos o a otros cristianos m‡s afortunados les da un sentido de auto-estima. Estas personas no pueden ser iguales o superiores a otras en el aspecto econ—mico o social, pero pueden tener el "sentimiento" de que son espiritualmente superiores. Desafortunadamente, les sale el tiro por la culata porque esto abre la puerta a la auto decepci—n, al orgullo espiritual y al legalismo, lo cual llega a ser un precio muy alto de pagar por su auto-estima.

Cosas positivas y negativas que los cristianos pueden  experimentar al tener una gran llenura del Esp’ritu Santo:

1.   Una mayor conciencia de nuestra corrupci—n y un sentido de impotencia con respecto a esta. Rom.7

2.   Una mayor capacidad para sufrir injusticias por amor a la rectitud.

3.   Una mayor conciencia de la suficiencia de Cristo, y nuestra necesidad de El. Rom. 7:25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Se–or nuestro. As’ que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.

4.   Un mayor deseo de servir fielmente a Dios en un ministerio.

5.   Un mayor sentido de libertad del legalismo.

ÀC—mo se recibe una porci—n mayor del Esp’ritu Santo

1.   Por arrepentimiento: Hech. 20:21 testificando a jud’os y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Se–or Jesucristo.

a.    Joel 2:12-13 Ayuno y oraci—n

2.   Pidiendo: Lucas 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabŽis dar buenas d‡divas a vuestros hijos, Àcu‡nto m‡s vuestro Padre celestial dar‡ el Esp’ritu Santo a los que se lo pidan?

ÀC—mo distinguimos entre manifestaciones verdaderas y falsas?

1.   ÀA quiŽn glorifica? Jn 16:14 El me glorificar‡; porque tomar‡ de lo m’o, y os lo har‡ saber.

2.   ÀCu‡l es el fruto? Mat. 7:16 Por sus frutos los conocerŽis.

3.   ÀEst‡ sujeta a la autoridad eclesi‡stica que Dios ha establecido en la iglesia? Ancianos 1Corinthians 14:29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los dem‡s juzguen.

4.   ÀEst‡ hecho todo en orden b’blico?

5.   ÀSe sujeta a los mandatos escriturales sobre al orden dado por Dios en la iglesia?

Curiosamente algunos pentecostales se imaginan que la obra del Esp’ritu Santo produce m‡s desorden. Esto es exactamente lo contrario a la verdad que ense–a la Biblia. 1Cor. 14:40 pero h‡gase todo decentemente y con orden. 1Corinthians 14:40 pero h‡gase todo decentemente y con orden.


Lecci—n Siete: Nuestra Identidad en Cristo

Parte Uno

1. Introducci—n: Nuestra identidad en Cristo

Explicar como ciertas influencias en nuestro medio ambiente pueden provocar un sentir de inferioridad innecesarias en el Cristiano. Tal sentir es anti-b’blico para un Cristiano, y no es el concepto b’blico de la humildad.

2. Influencias negativas religiosas: Pr‡cticas Cat—licas.

     a. Introducir el concepto por recordarles como era la Misa Cat—lica . "Oh Dios tenga misericordia de mi, pecador." Uno intentaba impresionarle a Dios con la virtud de humildad af’n de conseguir su favor.  La humildad se defin’a como una actitud de auto-critica que consiste en explicar a Dios cuan horrible uno es. Ese procedimiento generalmente causa que un siente peor que antes.

Tal concepto errado es causado por el hecho de que en el Catolicismo no distingue claramente entre el regenerado y el no regenerado. Es decir, no entienden la diferencia entre un pecador que se arrepiente para ser salvo, y un Cristiano en su andada con Dios.

     b. La idea de esta pr‡ctica cat—lica es que somos criaturas inaceptables para Dios y por lo tanto debemos hacer algo para conseguir Su piedad. La gracia llega a confundirse con una actitud benigna de piedad. Esto NO es gracia. Los cat—licos piensan que ellos obtienen la gracia incitando la piedad de Dios a travŽs de demostraciones de humildad. Uno llega a lloriquear en lugar de actuar con fe.

3. Influencias seculares.

     a. En nuestro ambiente de trabajo, existen elementos que nos dan una sensaci—n de inferioridad. El mundo nos dice que somos inferiores porque somos pobres, porque otros son m‡s inteligentes, porque nuestros colegas nos dicen que tenemos fallas, porque el diablo as’ lo dice, porque la iglesia nos dice que somos pecadores, porque nos conocemos a nosotros mismos y nuestras faltas, etc.

     b. Si uno escuchar mas al mundo sobre nuestra identidad, mas que a la Palabra, podemos llegar a imaginar que todo el universo, hasta Dios mismo, esta en nuestra contra, anunciando cuan malo somos.

Parte Dos

ÀSomos pecadores con algo de gracia o somos santos con remanentes de pecado?

1. Una vez que venimos a Cristo, y nacemos de nuevo, entramos en un estatus totalmente nuevo de aceptaci—n permanente delante de Dios, a pesar de nuestras faltas y pecados. No somos m‡s esencialmente pecadores, sino esencialmente santos, con remanentes de pecado.

2. Pablo nunca escribi— una ep’stola a pecadores, solo a santos.

3. Explicar aqu’ que en el concepto Neotestamentario del Cristiano es diferente del que la religi—n y el mundo imagina que es.

  El problema central en discipular a la gente no tan obligarles a vivir segœn los 10 Mandamientos, sino de actuar de acuerdo con el alto concepto que el NT presente sobre la identidad alt’simo del creyente. Ver Filem—n 6 -cite este verso. Nuestra fe se aumenta por considerar todas las cosas maravillosas que Dios a puesto en nosotros.

Din‡mica

Estudiar los primeros tres cap’tulos de Efesios, cap’tulo por cap’tulo, y determinar cuales son las 20+ cosas que Dios dice que somos y tenemos en Cristo. Hacer esto un cap’tulo a la vez, y luego discutir de esto entre cap’tulos.

Dividir los grupos en forma diferente cada cap’tulo.

Nuevo deber

Por cada d’a que usted repita su lista en voz alta durante su tiempo devocional, usted recibir‡ un punto adicional a los otros puntos que ya tiene.

ÀVida de arrepentimiento?

El Nuevo Testamento habla sobre el arrepentimiento de los cristianos en cierto grado, pero esto no es el enfoque principal. Los ap—stoles tratan el comportamiento pecaminoso de los Cristianos como fuera de norma; la excepci—n m‡s bien que la regla.

El Cristiano neotestimentario vive mas bien una vida de confesi—n positiva como pr‡ctica habitual, mas bien que un arrepentimiento continuo. Nos contamos Ôsantos y fielesÕ hasta que Dios nos habla y nos reprende por algo especifico. Ef.1:1

Notemos, por ejemplo, Pregunta No.1 del Catecismo Menor

ÇÀCual es el fin principal del hombre?

Respuesta: El fin principal del hombre es el de glorificar a Dios y gozar de El para siempre.È

 Mientras permanezcamos con la mentalidad de pordioseros, en lugar  de Hijos, no podremos "gozarnos" en Dios. Debemos tener una  auto-identidad correcta, como Dios ha revelado que sea, o nunca entraremos en ella.

Notemos este acercamiento a la cuesti—n en Heb.10:19-22:

As’ que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Sant’simo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que El nos abri— a travŽs del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquŽmonos con coraz—n sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

En el NT, vivimos en el Lugar Santisimo. Antes, solamente los sacerdotes pod’an entrar, y temporalmente no mas. Cuando ellos entraban, lo hac’an con temor y temblor. A nosotros se nos ha ordenado no invitado a entrar con valent’a. ÀPor quŽ con valent’a? Porque no tenemos nada que temer...... Y no tenemos nada que temer porque nuestra aceptaci—n con el Padre es total.

As’ que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Sant’simo por la sangre de Jesucristo, Hebreos 10:19

Estamos en guerra espiritual. No podemos hacer guerra eficazmente con una mentalidad de derrotados.


Lecci—n Ocho: Guerra Espiritual

1.   Repaso Breve de Todo el CursoÀ

a.    QuŽ es culto personal?

b.    ÀC—mo Saber que est‡s oyendo de Dios por la Palabra?

c.    ÀCu‡l caracter’stica divina es la base de la gu’a divina? Sabidur’a. Sant. 3:17

d.    ÀQuŽ v’nculo hay entre su culto personal y la gu’a divina?

e.    ÀC—mo hacer crecer la fe?

2.   Guerra Espiritual

a.    Explicar que la victoria en contra de Satan‡s est‡ vinculada con la calidad de tu relaci—n con el Se–or...la que en su turno corresponde a tu culto personal.

b.    Use ejemplo de espada. La manga es oraci—n. La lima es la Palabra. La fuerza del uso de la Palabra est‡ involucrada con tu relaci—n con Cristo en privado.

c.    Ef. 6  Guerra espiritual se conduce por oraci—n.

d.    Sant. 4  Sumisi—n a Dios es clave para hacer huir a Satan‡s.

e.    Cristo da a los creyentes el poder para pisotear a Satan‡s. Lc. 10:19

f.     Dios aplastar‡ a Satan‡s bajo tus pies. Ro. 16

g.    Explicar que uno usa el Nombre de Jesœs como una arma...mandando a Satan‡s.

3.   Exhortaci—n a l’deres, o a candidatos para liderazgo.

a.    La autoridad espiritual no es cuesti—n de t’tulos ni de oficios...sino de la calidad de su relaci—n con Cristo en privado.

b.    Tendr‡s autoridad con los hombres cuando tienes autoridad para con Dios por medio de un caminar fiel y diario.

4.   Pasos A La Liberaci—n

Explique a los estudiantes que estos pasos se puede usar para desatar una persona de la influencia de opresi—n sat‡nicas, bas‡ndose en el arrepentimiento.

5.   Siete Pasos A Seguir En La Liberaci—n Personal De La Opresi—n Demon’aca

a.    Tomado del libro de Anderson, Rompiendo las Cadenas

b.    La base teol—gica de este proceso es la no-confrontaci—n. En lugar de entrar en un juego de poder con los demonios a travŽs de —rdenes y etc. nosotros aplicamos las verdades del Evangelio. Debemos luchar con los demonios con la verdad, no con gritos.

Pasos que ayudan a una persona a liberarse:

1. Denuncie verbalmente toda asociaci—n previa con pr‡cticas de ocultismo y religiones falsas.

2. Reconozca la mentira que usted acept— y confiese la verdad de la Escritura que la reemplaza.

3. Confiese toda amargura en contra de otra persona, sin importar lo que esta le haya hechos

   Ver Hebreos 12:15

4. Confiese todo pecado de rebeli—n en contra de cualquier autoridad leg’tima. Esto incluye actitudes de contumacia y obstinaci—n. 1Sam 15:23

5. Confiese todo pecado de orgullo con respecto a cualquier cosa.

6. Confiese pecados habituales y resuelva dar cuenta de esto a alguien.

7. Renuncie a toda pr‡ctica oculta de su familia, y declare que usted es libre espiritualmente de su familia carnal y que est‡ unido al Cuerpo de Cristo. Esto incluye toda pr‡ctica de idolatr’a y quitar de su casa todos los objetos de sectas falsas, incluso los del Catolicismo, tales como im‡genes, estampas, etc. Note la conecci—n entre los ’dolos y los demonios en 1Cor.10:19-20.


Lectura A: La Fe Razonable

por

Roger Smalling

El campo misionero tiene cierta manera de infundir la fe en una persona. Algunas veces es la fe o perecer; fe o caer. A veces las circunstancias dif’ciles me han transformado en un estudiante indispuesto, y ocasionalmente me he sentido m‡s como un conscripto que como un voluntario. Al principio de mi carrera, imaginŽ que a 20 a–os de experiencia en el campo misionero har’a de mi un hombre invencible con gran fe y poder. Aunque Dios me ha ense–ado muchas lecciones, todav’a encuentro ‡reas en que existe luchas de fe.

Me molesto cuando yo veo que algunos predicadores declaran su fe de maneras jactanciosas. En las charlas privadas con tales personas, he notado en ellos los mismos temores y frustraciones que nos acechan a todos nosotros.

Una vez un evangelista comparti— conmigo su dificultad de confiar en Dios con respecto a sus finanzas. Esta confesi—n humilde me bendijo y nos impuls— a una discusi—n de c—mo nuestras fuerzas mutuas est‡n designadas para compensar las debilidades de los dem‡s. Confesaos vuestras ofensas unos a otros...Ó. Stgo. 5:16

La fe es una virtud delicada. Muchos acostumbran usar la palabra ÒfeÓ para describir una gran variedad de virtudes o actitudes, sin entender la ense–anza b’blica sobre ella. La fe tiene varias falsificaciones. Por lo tanto es imprescindible identificar la diferencia entre la fe y estas falsificaciones, si queremos sacar provecho de las grandes promesas que Dios nos ofrece en Su Palabra.

La fe est‡ involucrada con planificaci—n sabia

Y les dijo: ÔCuando os enviŽ sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, Àos falt— algo?Õ Ellos dijeron: ÔNada.Õ Y les dijo: ÔPues ahora, el que tiene bolsa, t—mela, y tambiŽn la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.  Lucas 22:35-36.

Jesœs expresa aqu’ dos clases de fe en la cual el creyente puede caminar. Primero, mand— a los disc’pulos en una aventura de fe, sin dinero, sin cambio de ropa. Salieron y predicaron, guiados por el Esp’ritu. Dios hizo milagros y provey— todas sus necesidades.

Sin embargo, cuando regresaron, Jesœs les dijo, Pero ahora os digo... ÀPor quŽ tal cambio de instrucciones? Cristo les estaba ense–ando que andar sin preparaciones ordinarias, bajo una gu’a especial de Dios, era una clase de fe fuera de lo comœn. Pero la vida cristiana ordinaria es diferente. La vida de fe ordinaria est‡ involucrada con una planeaci—n adecuada bajo la gu’a del Esp’ritu, con la confianza de que Dios har‡ funcionar bien Sus planes.

A veces, nuevos misioneros caen en esta trampa. Van al campo misionero sin una ayuda econ—mica adecuada, Òconfiando en DiosÓ. Siempre llegan a ser pobres, sin sostŽn adecuado. Sin embargo, Dios provee sus necesidades por medio de milagros de provisi—n. Pero esta clase de situaci—n no es lo mejor para ellos. Necesitan aprender que el proceso de fe normal est‡ involucrado con la buena planeaci—n bajo la gu’a del Esp’ritu.

Conozco una iglesia en Tejas que decidi— construir una nueva Escuela Dominical, supuestamente Òpor la feÓ. Compraron materiales y empezaron a cavar el cimiento al lado de la Iglesia, sin planos y sin dinero. Pronto vino la polic’a para preguntar, ­­—ÀD—nde est‡ su autorizaci—n civil para la construcci—n? Fin del proyecto.

Algunos piensan en el man‡ del desierto en el libro de Exodo c