AVIVAMIENTO PERSONAL
Bosquejo Para Maestros
por
Dr. Roger Smalling
Instrucciones Para el Maestro (5)
LECCIîN UNO- Suba el Volumen (6)
C—mo o’r de Dios por un culto personal
LECCIîN DOS - ÁAy! Perd—nÉ (8)
Usar sin abusar de la
Biblia
lecciîn TRES- La Llave en la Puerta
(11)
La oraci—n
lecciîn CUATRO- El Verdadero Norte (13)
La gu’a divina
LECCIîN CINCO- La Fe Razonable (16)
Creciendo en la fe
Lecciîn
SEIS- ÀQuiŽn Mismo Soy Yo? (19)
Identidad en Cristo
lecciîn SIETE- Arrepentimiento Cristiano (24)
Cambio de mente
AVIVAMIENTO
PERSONAL es un curso de vida devocional dise–ado para ayudar a cristianos
nuevos o inmaduros a que mejoren su comuni—n con Cristo, sean guiados por Dios,
aumenten su fe y crean en lo que la Escritura dice que son.
En la
pr‡ctica, este curso ayuda a los creyentes en su auto-disciplina en los dos
primeros Òmedios de graciaÓ, que son la Palabra y la oraci—n. TambiŽn les ayuda
a comprender algo de la din‡mica relacionada con experiencias subjetivas que
tienen los cristianos con del Esp’ritu Santo.
La meta
del maestro es que los estudiantes aprendan como o’r de Dios personalmente,
sean guiados por El y crezcan en la fe por medio de estas disciplinas.
El curso
en su totalidad se basa en la presuposici—n de que Dios habla subjetiva y
personalmente hoy por medio del Esp’ritu Santo a travŽs de sus medios de
gracia.
Bosquejo del curso
1. SUBA
EL VOLUMEN (C—mo tener un culto personal)
a. El valor de un culto
personal
i.
ÀC—mo podemos mejorar? Mirando a Cristo
ii.
Medios de gracia
b. Din‡mica del culto
personal
i.
En la ma–ana
ii.
Principalmente en el Nuevo Testamento
iii.
No es un estudio b’blico
iv.
No se usan comentarios
c. Llevar un diario
espiritual
2. ÁOjo!
(Uso, no abuso de la Biblia)
3. LA
LLAVE EN LA PUERTA (Oraci—n)
4.
VERDADERO NORTE (Gu’a divina)
5. FE
SENSIBLE (Crecer en la fe)
a. Lo que la fe es y lo
que no es
b. C—mo aumentarla
c. Aplicaci—n de las
promesas de Dios
6. ÀQuiŽn SOY YO REALMENTE? (Nuestra
identidad en Cristo)
a. ÀPecador o santo?
b. Lo positivo viene
primero
c. Por quŽ es verdad
nuestra uni—n con Cristo
d. Met‡foras en el
Nuevo Testamento sobre nuestro status
7. Arrepentimiento cristiano
a. ÀPor quŽ
arrepentirse?
b. ÀCu‡ndo
arrepentirse?
c. Lo que no es
el arrepentimiento
d. ÀC—mo se sabe que no
ha habido un arrepentimiento verdadero en la persona?
e. MŽtodos errados de
arrepentimiento
AVIVAMIENTO PERSONAL
Manual para El Maestro
Los
cristianos tienen experiencias subjetivas del Esp’ritu Santo. Somos guiados por
el Esp’ritu [1] y tenemos
Ôel testimonio del Esp’rituÕ[2].
La naturaleza interna de estos dos enunciados los hace dif’cil de describir.
El
maestro intentar‡ concretarlos para que los estudiantes aprendan a escuchar a
Dios de forma personal por los medios de gracia, sean guiados por Dios y que crezcan en fe. Este curso presupone
que los creyentes -en Žsta dispensaci—n- pueden o’r personalmente y
subjetivamente de Dios por medio de la Palabra, la oraci—n y la comuni—n
fraternal, sin caer en el misticismo o la revelaci—n extra-b’blica.
Los
maestros reformados rechazan, y es correcto hacerlo, la revelaci—n extra-b’blica practicada por varios grupos.
Esto puede causar una reacci—n negativa a la idea de experiencias subjetivas
espirituales. Sin embargo, la Biblia deja claro que los cristianos deben
esperar experiencias iniciadas por el Esp’ritu por medio de las cuales hallar
comuni—n con Dios. Si se establecen ciertos par‡metros b’blicos, los creyentes
pueden gozar caminando con el Esp’ritu sin los peligros de supuestas
revelaciones extra-b’blicas y los errores que Žstas causan.
Algunos
maestros tienden a fijarse m‡s en la sana doctrina que en nuestra relaci—n
personal con Cristo. La doctrina no es Dios. Otros ponen a la iglesia como su
medio principal de nutrici—n espiritual a la vez que carecen de disciplina
personal en la lectura de la Biblia y la oraci—n. La iglesia no es Dios,
tampoco. Nuestra Òcomuni—nÓ es con Dios Padre y su Hijo, Jesucristo, y Žsta es mayormente subjetiva.
Una meta
clave del curso es ayudar a que los cristianos aprecien su identidad en Cristo
como santos, aunque con restos de corrupci—n. m‡s que como pecadores totalmente
depravados.
La meta
del maestro es llevar al estudiante a una comuni—n vibrante con el Se–or, sin
misticismo, legalismo o tropiezos similares, pero s’ con una confianza renovada
en su caminar con Dios.
LECCIîN UNO- Suba el Volumen (C—mo o’r de
Dios por un culto personal)
Meta: Al finalizar esta lecci—n, el
estudiante comprender‡ las metas y objetivos del curso. El maestro puede
utilizar el material de la Introducci—n para maestros. El estudiante tambiŽn
habr‡ captado la importancia y din‡mica de un culto personal con el fin de
aplicar el principal medio de gracia, la Palabra de Dios.
Materiales : Bosquejo del curso (1
p‡gina)/ Hoja de llenar tomando apuntes.
Procedimiento: El maestro explicar‡ el
prop—sito del curso, mostrando entusiasmo en el aprendizaje de c—mo escuchar a
Dios personalmente. Les explicar‡ en sus propias palabras el material
introductorio. En seguida pasar‡ el bosquejo para el estudiante y contestar‡
cualquier pregunta antes de comenzar el estudio.
APUNTES DEL MAESTRO
ÀQuŽ
es un culto personal?
El culto
personal es un periodo de tiempo matinal dedicado a la comuni—n con Dios por
medio de su Palabra y la oraci—n.
Dar
ejemplos de c—mo varios hombres de Dios a travŽs de la historia han tenido el
h‡bito de un culto personal. Salmos 5:3; 63:2; 88:13; Daniel 6:10; Marcos 1:35
Lo valioso de un culto personal
Me gusta
usar los siguientes textos que demuestran c—mo el
Esp’ritu habla a los creyentes. El maestro puede repartir estos textos, ya sea
en hojas separadas, o solamente dando la referencia de algunos como parte
introductoria de la clase.
Juan 10:27
Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y
ellas me siguen.
Rom. 8:14 Porque todos los que son guiados por el
Esp’ritu de Dios son hijos de Dios. 15 Y ustedes no recibieron un esp’ritu que de nuevo los esclavice al miedo,
sino el Esp’ritu que los adopta como hijos y les permite clamar: Ò!Abba!
ÁPadre!Ó 16 El Esp’ritu mismo le asegura a nuestro esp’ritu que
somos hijos de Dios.
I Juan 5:9
Aceptamos
el testimonio humano, pero el testimonio de Dios vale mucho m‡s, precisamente
porque es el testimonio de Dios, que Žl ha dado acerca de su Hijo.
I Juan 5:
10 El
que cree en el Hijo de Dios acepta este testimonio.
Explicar
quŽ es una analog’a (Esto se asemeja a X, por lo
tanto, Y.) Dios ha creado nuestras mentes de manera que pensemos por medio de
la comparaci—n de una cosa con otra. Por eso, nos ha dado las historias en la Biblia. El Esp’ritu
nos gu’a a principios b’blicos y nos muestra la relaci—n que existe
entre el principio y nosotros mismos. Nosotros establecemos la conexi—n.
Escuchar
de Dios es cuando el Esp’ritu hace una comparaci—n entre lo que leemos en la
Palabra y nuestras propias circunstancias o personas. Esto es una analog’a. Es
algo subjetivo, que implica a la totalidad de la persona, sin llevar al
misticismo pues Dios no sobrepasa nuestro intelecto.
ÀC—mo
llegar a ser mejores? La œnica manera es fij‡ndonos en
Cristo. Este proceso es la santificaci—n. M‡s adelante trataremos sobre formas
falsas con que la gente intenta superarse, tales como el legalismo o la
bœsqueda de experiencias extraordinarias. Un texto que nos ense–a a fijarnos
solamente en Cristo es Heb. 12:2 Fijemos la mirada en Jesœs, el iniciador y
perfeccionador de nuestra fe.
Medios
de gracia Explicar que Dios nos ha dado medios de
gracia pr‡cticos para mirar a Jesœs: la Palabra, la oraci—n y el compa–erismo
cristiano (comuni—n fraternal).
Din‡mica del culto personal
Durante
el curso, instruimos a los estudiantes que deben tener su culto personal en
la ma–ana, y principalmente con el Nuevo Testamento.
No deben
usar comentarios o APUNTES de estudio. El prop—sito no es hacer un estudio
b’blico, sino escuchar la voz de Dios.
El
maestro puede usar algunos de los vers’culos siguientes para mostrar c—mo
varios siervos de Dios a travŽs de los tiempos, han tenido este h‡bito. Salmos
5:5; 63:1; 88:13; Dan. 6:10; Mar. 1:35. Los puntos en comœn son: lo hicieron en
la ma–ana y era un h‡bito de vida.
Explicar
los elementos b‡sicos del culto personal: oraci—n, alabanza, confesi—n y
lectura de la Palabra. El orden puede variar de acuerdo con las preferencias de
cada uno.
Llevar un cuaderno de diario espiritual
Requerimos
que los estudiantes tengan un cuaderno. Cada d’a, escribir‡n la fecha, el texto
de la Escritura por el cual han sentido que Dios les ha hablado ese d’a y su
aplicaci—n personal. Mencionar a los estudiantes que en la pr—xima clase, se
pedir‡ que algunos voluntarios compartan con la clase algo que escucharon de
Dios durante la semana.
LECCION DOS- ÁAy! Perd—nÉ (Usar pero sin abusar de
la Biblia)
Meta
: Al finalizar la lecci—n, el estudiante reconocer‡ la
diferencia entre los principios aplicables de la escrituras versus la lectura
del texto gui‡ndose por sus propios deseos.
Materiales : La din‡mica ÒLa manera correcta
vs. la incorrectaÓ
Proceso did‡ctico:
1. Repaso de la Primera Lecci—n, explicando que el prop—sito del
tiempo en quietud es escuchar de Dios, mas no principalmente una
auto-instrucci—n sobre ideas religiosas.
2. Pedir a dos voluntarios que compartan con los dem‡s sobre lo que
Dios les ha dicho durante la semana.
3. Explicar sobe el peligro de meter en la lectura del texto algo que
no est‡ all’, basados en nuestros propios deseos Para evitarlo, seguimos
ciertas reglas dadas en la lecci—n.
Entregar
la din‡mica ÒLa manera correcta y la incorrectaÓ. En este punto, se puede
dividir a los estudiantes en grupos de dos o tres.
APUNTES DEL MAESTRO- SEGUNDA LECCION
1. Explicar la diferencia entre la revelaci—n extra-b’blica y la
inspiraci—n intra-b’blica.
El punto principal: No debemos a–adir mentalmente o atribuir
significados al texto nada que no haya sido puesto all’ por el escritor. Hacer
esto es abusar de la Palabra de Dios.
2. Es un abuso de la Escritura cuandoÉ
a) Damos al texto un significado diferente al sentido llano del
escritor.
b) Obligamos a que otros acepten nuestra aplicaci—n del texto a su
propia situaci—n, como si el principio fuera igual a la ley.
c) Usamos una aplicaci—n personal como justificativo de una doctrina.
3. Es leg’timoÉ
a) Aplicar el principio piadoso del texto, incluso las narraciones
hist—ricas, tal como lo propone el escritor.
b) Aplicar una promesa a
uno mismo si es consistente con el contexto y el sentido comœn.
4. En este punto, hacer la din‡mica de ÒUso o abuso de las escriturasÓ
EJERCICIO DE CLASE- SEGUNDA LECCION
1. Un
joven que se encuentra en su entrenamiento misionero, est‡ buscando la voluntad
de Dios sobre a d—nde ir encontr— el nombre ÒBarzilaiÓ en II Samuel 17:27.
Debido a la similitud entre este nombre y la palabra ÒBrasil, decide que Žsta
es la evidencia del llamado de Dios a dicho pa’s.
Uso
___________ Abuso
_________
Razones:
__________________________________________________
2. Un
joven que estaba leyendo la Palabra, buscando direcci—n en cuanto a un posible
matrimonio, encuentra la historia de Jesœs al sanar a la suegra de pedro. De
esto, concluye que debe casarse.
Uso
_________ Abuso_____________
Razones:
__________________________________________________
3. Una
dama se quejaba continuamente del liderazgo de la iglesia. Mientras le’a Santiago
Cap. 3, encontr— la parte que dice ÒLa lengua es un fuego, un mundo de
iniquidadÓ; entonces, saca la conclusi—n de que Dios le estaba hablando acerca
del mal uso que daba a su lengua.
Uso
______________ Abuso
______________
Razones:
__________________________________________________
4. Un
misionero estaba orando y ayunando acerca de evangelizar en una provincia
cercana donde no exist’a iglesia alguna. Fue golpeado por el enunciado del
Ap—stol Pablo en II Cor. 10:16 Ò É predicar el evangelio en las regiones de m‡s
all‡Ó. De esto, comenz— a considerar que Dios lo estaba guiando a evangelizar
en esa provincia.
Uso_____________ Abuso_________________
Razones:
__________________________________________________
lecci—n TRES-
LA LLAVE EN LA PUERTA (La
oraci—n)
Meta
: Ayudar a los creyentes a aprender la oraci—n b’blica; a QuiŽn oramos, bajo quŽ
autoridad, con quŽ prop—sito.
Materiales: Anotaciones de los alumnos
Procedimiento:
Esta lecci—n tiene m‡s de estudio b’blico que la
anterior. El maestro debe cubrir los aspectos b‡sicos de la oraci—n, sin ir
demasiado profundo en el tema. La idea es lograr que la practiquen, m‡s que
entenderla en toda su profundidad.
No
olvidarse que antes de cada lecci—n, uno o dos voluntarios compartir‡n lo que
Dios les ha dado de su Palabra, durante la semana. Esto ayuda a que el maestro
compruebe si se est‡n aplicando las disciplinas espirituales.
APUNTES DEL MAESTRO – TERCERA LECCION
1. Por quŽ oramos
a. Es el medio primario
de comuni—n con Dios
b. ÁFunciona! Ò la
oraci—n da resultadosÓ- ÒAprenderlo bien, porque habr‡ examenÓ
c. Filipenses 4: 8
– nos ayuda a evitar la preocupaci—n y el negativismo
d. Es una ayuda contra
la tentaci—n – oren que no caigan en tentaci—n
2. Por quŽ nos falta disciplina para orar
a. Nos sentimos
inseguros.
Rom. 8:26 As’ mismo, en nuestra
debilidad el Esp’ritu acude a ayudarnos. No sabemos quŽ pedir, pero el Esp’ritu
mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
No existen expertos en lo de orar. El Esp’ritu es nuestro intŽrprete,
as’ que lo hacemos de todas maneras.
b. Igualmente se
necesita disciplina, como con la lectura de la Biblia
c. Muy raramente parece
que funciona de manera inmediata
i.
Lucas 18, par‡bola del juez injusto
ii.
Mateo 7:7 – ÒPide, busca, llamaÓ
iii
ÒDios es latinoÓ (Es un dicho favorito de los misioneros en LatinoamŽrica.
Sentimos a veces que Dios llega m‡s tarde de lo que esperamos, a veces al
œltimo momento).
3. Formato b’blico
a.
Cuando pedimos algo
Explicar
aqu’ que oramos al Padre en el nombre de Jesœs. Leer textos Juan 16: 23-28 y
Mateo 6:9 – El Padrenuestro empieza con ÒPadre nuestroÓÉ. No ÒQuerido
Se–or JesœsÓ.
Aclarar
que no est‡ mal orar directamente a Jesœs cuando pedimos cosas. Sin embargo,
Jesœs mismo nos instruy— que al orar debemos invocar al Padre. Jesœs vino para
traernos al Padre. (I Pedro 3:18)
Nuestra comuni—n con Dios es primero con el Padre. (I Juan 1:4) Muchos
cristianos invocan a Jesœs y luego terminan su oraci—n Òen el nombre de JesœsÓ.
Esto tiene poco sentido.
b.
Cuando adoramos
La
adoraci—n es un tema diferente. Rendimos culto a cada miembro de la Trinidad
separada y colectivamente.
Culto a Dios (como entidad) Mateo 4: 10
Culto al
Padre – Juan 4: 21
Culto a
Jesœs – Mateo 28:9
4. Por quŽ solo en el nombre de Jesœs?
El
maestro debe evaluar el nivel espiritual de sus alumnos y cu‡nto tiempo deben
dedicar a esto. Entre ex-cat—licos este punto es vital y toma bastante tiempo.
Para algunos estudiantes esto puede ser ya materia vieja, se puede no m‡s
revisarla.
a. La oraci—n es
impropia sin el nombre de Jesœs Juan 16: 23-28
b. La oraci—n debe ser
basada en la autoridad de Jesœs no en nuestro grado de obediencia.. Tratar aqu’
sobre los rastros de legalismo que moran dentro de todos nosotros, que tendemos
a querer obtener algo porque hemos sido buenos. Hebreos 4:16 Nuestra osad’a de dirigirnos al Padre
se basa en el status de Sumo Sacerdote de Cristo, no en nuestro grado de obediencia.
c. Dios requiere
absoluta perfecci—n. Por lo tanto, necesitamos un mediador perfecto. I Tim. 2:5
; Heb. 4:16 ; Juan 14:6
5. Orar con quŽ prop—sito? Motivos y prioridades
a. Los intereses de
Dios van antes que los nuestros. Mateo 6:33. Oramos por lo que EL quiere.
b. Tratar aqu’ de la cuesti—n
de motivos y prioridades. San. 4:3
lecci—n CUATRO- EL
VERDADERO NORTE (La gu’a divina)
Meta:
Ayudar a comprender la gu’a divina. Al finalizar la
lecci—n el estudiante debe entender:
1. La gu’a divina es el producto de la comuni—n personal con Dios,
comuni—n que es posible por los medios de gracia, empezando con un culto
personal.
2. La gu’a est‡ asociada con nuestra comprensi—n de la sabidur’a
divina y por tanto, no sobrepasa el intelecto.
3. La gu’a implica la evidencia.
Materiales:
APUNTES del estudiante// Art’culo del Dr. Smalling
sobre la gu’a. Se lo consigue en la siguiente direcci—n electr—nica:
http://www.smallings.com/LitSpan/Ensayos/ComoSerGuiado.html
Proceso
did‡ctico: Aun cuando el la lectura del articulo cubre el mismo material las
explicaciones del maestro son esenciales en la clase. Es, por tanto, un
suplemento.
Apuntes del maestro sobre la Cuarta Lecci—n
1. Sabidur’a: cimiento de la gu’a divina, Efesios 5:17 y Santiago 3:17
Lo que
sigue es como yo procedo. El
maestro queda libre para adaptar y hacer los ajustes necesarios a su gusto.
Me gusta
empezar con Efesios 5:17 para demostrar que la gu’a divina en la presente
dispensaci—n tiene que ver con ser ÒentendidosÓ y ÒinsensatosÓ. Estos son los
cimientos para nosotros hoy en d’a, mas no revelaciones de tipo m’stico. Aunque
no excluimos a las experiencias espirituales especiales, como medios de gu’a
divina, no son la forma en que Dios obra ordinariamente.
Explicar
por quŽ se dan gu’as por medio de profetas, por sue–os o visiones como una
norma?
Respuesta:
AquŽllos fueron el est‡ndar en la dispensaci—n del Antiguo Testamento, (Heb.
1:1-2). Hoy en d’a, todo el pueblo de Dios tiene el Esp’ritu y se nos requiere
aprender sabidur’a, para nosotros mismos y para ministrar a los dem‡s. Aun
cuando ocurran sue–os y visiones, ya no son la norma del presente.
Ahora,
se sigue con Santiago 3:17 para mostrar las caracter’sticas de la sabidur’a divina.
Para mantenerlo sencillo, yo empleo las dos primeras: pureza y paz.
A lo
largo de la vida, varias veces nos vemos confrontados con una decisi—n
importante y debemos escoger entre dos posibilidades. ÀC—mo saber cu‡l de las
opciones viene de Dios? Aqu’ hay un indicio: la que NO viene de Dios
generalmente tendr‡ un elemento de duplicidad. Satan‡s puede duplicar casi todas las caracter’sticas de Santiago
3:17, excepto la pureza.
2. La gu’a sigue el mismo patr—n general de los medios de la gracia.
a. La Palabra: Lo que Dios nos dice en nuestro culto personal.
Col.3:16 La palabra de Cristo more en abundancia
en vosotros, ense–‡ndoos y exhort‡ndoos unos a otros en toda sabidur’a,
cantando con gracia en vuestros corazones al Se–or con salmos e himnos y c‡nticos
espirituales.
b. Oraci—n: Un gran indicador son las respuestas a la oraci—n.
Fil.4:6 Por nada estŽis afanosos, sino sean
conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oraci—n y ruego, con
acci—n de gracias. 7 Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardar‡ vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesœs.
c. Consejos Pastorales:
Normalmente un buen pastor sabr‡ si est‡ para caer en una trampa.
Hebreos 13:17 Obedeced a
vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas,
como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegr’a, y no quej‡ndose,
porque esto no os es provechoso.
Luego de esto, proceda con las
Ôse–ales del caminoÕ abajo. Puede usar varias ilustraciones para mostrar la necesidad
de m‡s de una Ôse–alÕ. A m’ me agrada usar la idea de la triangulaci—n con la
cual se hace la navegaci—n. La noci—n b’blica de dos o tres testigos tambiŽn
funciona. Invente su propia ilustraci—n, si as’ lo prefiere.
3. Las se–ales del camino (otra manera
de explicarlo)
Referirse al art’culo del Dr. Smalling
para una explicaci—n de Žstos.
a. Se–al # 1: Gu’as personales de la escritura
b. Se–al # 2: Paz interior Col.3:15
c. Se–al # 3: Consejos de los l’deres Heb.3:17
d. Se–al # 4: Puertas que se abren (oportunidades)
LECCIîN CINCO- LA FE RAZONABLE
(Creciendo en la fe)
Meta:
Algunos estudiantes tienen concepciones err—neas
sobre la fe. Hay unos que piensan que es una experiencia m’stica que no puede
ser controlada. Otros confunden la fe con esperanza o pasividad.
La meta
del maestro es corregir estas falsas concepciones. Debe poder definir a la fe
como la confianza sencilla en
Dios, quien cumple con sus promesas. Asimismo, el maestro establecer‡ el
v’nculo existente entre o’r de Dios por medio de un culto personal y el
crecimiento en la fe.
Materiales:
El art’culo del Dr. Smalling: ÒComo Crecer en Tu FeÓ en el sitio de
Internet,
http://www.smallings.com/LitSpan/Ensayos/FeRazonable.html
APUNTES DEL MAESTRO PARA LA QUINTA LECCION
1. Definici—n de FE
a. Generalmente resulta
muy interesante dar un peque–o examen de diagn—stico al principio de la
lecci—n, solo para captar la atenci—n. Todas las respuestas son negativas. A
continuaci—n las preguntas de Verdad-Falso:
i. La fe
por s’ y en s’ es una virtud importante que merece gran recompensa
ii.
Tener fe es creer algo sin evidencias
iii. La
fe es la base de nuestra salvaci—n, la raz—n por la cual Dios nos acepta
iv. La
fe es una fuerza espiritual que nosotros manipulamos para obtener lo que
deseamos
v. La fe
es una experiencia espiritual que nos ayuda a sentirnos mejor acerca de
nosotros mismos
b. Explicar Rom.
4:18-21
La mejor
definici—n de la fe b’blica, en mi opini—n, est‡ en Rom.4:21
plenamente convencido de que Dios ten’a poder para cumplir lo
prometido
Esto
muestra que la fe es una fuerte convicci—n, plenamente convencido, de algo que Dios puede hacer, para cumplir lo que hab’a prometido.
En este
punto, como maestro, usted debe ponerlo de la manera m‡s enf‡ticamente clara,
que la fe no es fe si no est‡ asociada a una promesa de Dios. Con la promesa de
Dios, tenemos fe, no una mera esperanza. Las promesas de Dios vuelven fe a la
esperanza.
Pablo
usa el ejemplo de Abraham, quien deseaba tener un hijo. Pero cuando lleg— la
promesa, Žl ten’a una s—lida base en donde pararse.
ÀC—mo
podemos obtener que las promesas de Dios se apliquen personalmente a nosotros?
Por medio de la Palabra y nuestro culto personal. Esto es lo que transforma la
mera esperanza en fe.
Aqu’ se
se–ala el v’nculo entre su culto personal y el crecimiento en la fe.
2. Fe falsificada
A
menudo, se usa la palabra ÒfeÓ de manera equivocada. Aqu’ se debe mostrar c—mo una definici—n errada puede llevar
al creyente a la confusi—n.
a. La fe
es racional, no pasa por alto la evidencia
La fe
b’blica no significa Òcreer en algo sin evidencia o contrario a la evidenciaÓ.[3]
Esta es una definici—n mundana, normalmente asumida como correcta por los
cristianos. Explicar que Žsta no es la definici—n judeo-cristiana. En Romanos
Uno, Pablo nos explica cual es la evidencia clara de la existencia de Dios y de
sus atributos. En Romanos 4 se pasa a darnos evidencia en quŽ basarnos, las promesas
de Dios.
La raz—n
entra en juego aqu’, al evaluar el poder de Dios en la creaci—n y deducci—n de
lo obvio. Si Dios puede crear el universo, seguro que puede cumplir sus
promesas.
La fe b’blica tiene tres componentes: informaci—n, raz—n y confianza.
La
informaci—n se refiere a los datos que ya tenemos acerca de la capacidad y el
car‡cter de Dios. La raz—n nos muestra la correlaci—n entre la informaci—n y
nuestras vidas en relaci—n a sus promesas. Confianza significa que en algœn
punto debemos decidir basarnos en la promesa, sin mirar las circunstancias.
(Para mayor explicaci—n de esto, se puede referir al Cap. 6 de mi libro,
Felizmente Justificados, en la p‡gina Web).
b. La fe
y los planes
Algunos
piensan que llevar a cabo planes sin preparaci—n suficiente es un acto de fe.
Pero no lo es. Esta forma de pensar sale de una concepci—n dual’stica del
mundo, que pone a la fe en una categor’a no-racional m‡s elevada. Un buen texto
que contradice esto lo encontramos en Lucas 22:35-36, cuando Jesœs envi— a sus
disc’pulos sin nada. A su regreso, el estableci— un nuevo modus operandi. ÒAhora, en cambioÉÓ
c. La fe
es activa, no pasiva
Un buen texto para esto lo encontramos en Santiago Cap. 2
d. La fe
no es un asunto de temperamento, auto-confianza o encanto personal
Los
tele-evangelistas o predicadores de ciertos grupos pueden mostrar una audaz
confianza o gran encanto personal. Los reciŽn conversos pueden ser enga–ados y
pensar que esto es la fe, cuando no sea nada m‡s que una cierta personalidad.
Se pueden
a–adir otros elementos que considere apropiados, dependiendo de las necesidades
de los alumnos.
3. Resumiendo: La fe es la dependencia en que Dios cumple con sus
promesas. ÀC—mo obtener sus promesas? De su Palabra.
lecci—n SEIS- ÀQuiŽn
mismo soy yo? (Identidad en Cristo)
Meta:
En esta lecci—n, el maestro ense–ar‡ a los alumnos
sobre su estatus ante Dios como santo con remanente de pecado, mas no el de un
pecador con un cierto grado de gracia. Esto conlleva mayor denuedo en la
oraci—n y el evangelismo.
Materiales:
La primera mitad de Efesios
Proceso
did‡ctico: Esta es una lecci—n extensa que tomar‡ al
menos dos clases o tal vez hasta tres. Su importancia lo justifica.
1. Definici—n del problema
Los
cristianos pueden tener un auto-concepto negativo ya que nuestra conciencia se
ha despertado y estamos m‡s alertas sobre nuestras faltas y la seriedad del
pecado. Percibimos los remanentes de nuestra corrupci—n m‡s claramente que los beneficios que tenemos en Cristo.
El mundo
a nuestro alrededor se considera normal y no lo es. La œnica gente normal en la
tierra son los cristianos. Aun as’, el mundo tratar‡ de hacernos sentir que
nosotros somos los anormales. Somos los tuertos en la tierra de ciegos.
Ciertas
influencias religiosas pueden exacerbar esta tendencia. A los conversos del
catolicismo les puede resultar muy dif’cil aceptar que son santos a los ojos de
Dios.
Las
iglesias reformadas a menudo hacen un Žnfasis desequilibrado en nuestra
pecaminosidad, ignorando nuestro estatus positivo ante Dios. Esto puede ser un
producto de su rechazo a la falsa piadosidad cat—lica.
2. Usar Efesios 1-3 para mostrar nuestro nuevo estatus en Cristo
3. Mostrar c—mo el pecado no identifica a los cristianos como
pecadores
APUNTES DEL MAESTRO PARA LA SEXTA LECCION
ÀQuiŽn
mismo soy? (Identidad en Cristo)
1. ÀQuŽ define quienes somos?
Igual
que el pecado no nos condena, tampoco nos define como pecadores. As’ mismo, una
moralidad excelente no nos define como santos en vista de que la justicia en la
que nos basamos no es nuestra propia. Es de Cristo.
Una
manera efectiva de explicar esto, es usando los tres primeros cap’tulos de
Efesios y elaborando una lista de lo que somos y lo que tenemos en Cristo. Hay
alrededor de veinte de estos puntos. Haga que los estudiantes los busquen como
un ejercicio, en el primer cap’tulo hay unos diez.
H‡gales
a los alumnos algunas preguntas ret—ricas: ÀEres santo con remanentes de
corrupci—n o pecador con
remanentes de gracia? ÀTe sientes santo? Claro que no. Se sienten pecadores.
2. Lo
positivo en primer lugar
Notamos
que la primera mitad de Efesios es todo positivo, al constar all’ las
maravillas que tenemos y que somos en Cristo. La segunda parte empieza con una
exhortaci—n a vivir acorde con tal estatus. Efesios 4:1 dice, ÒLes ruego que
vivan de una manera digna al llamamiento que han recibidoÓ y luego siguen algunas exhortaciones. Nos arrepentimos porque no
vivimos de acuerdo con nuestro alto estatus.
Ejercicio
de grupo
En
grupos peque–os los estudiantes han de leer los tres primeros cap’tulos de
Efesios, recolectando cuidadosamente en estos cap’tulos todo lo que Pablo dice
que somos y tenemos en Cristo. Luego que compartan con los dem‡s. An’meles a
hacer su propia lista y pegarla a su Biblia. No les diga que usted tiene una
lista ya hecha, si ellos quieren hacer cada uno la suya. D’gaselo al final de
la clase.
3.
Met‡foras del Nuevo Testamento acerca de nuestro estatus delante de Dios
El Nuevo
Testamento pone en claro que Dios nos acepta en base de nuestra uni—n con
Cristo, no por una excelente moralidad. ÒEn CristoÓ ocurre 93 veces en el Nuevo
Testamento. Romanos 8:1 es suficiente muestra de esto, sin profundizar
demasiado.
Los
nuevos creyentes piensan que son aceptados por Dios porque han sido perdonados.
Esto no es tan as’. Nuestra uni—n con Cristo, y su justicia imputada a nuestra
cuenta, es la base de nuestra aceptaci—n.
Para
describir este estatus, los ap—stoles usaron una variedad de met‡foras. Usted puede seleccionar
cualquiera de ellas, segœn las necesidades del grupo y tambiŽn las limitaciones
del tiempo.
a. À Muertos o
vivos? Los ap—stoles Juan y
Pablo usan este met‡fora para describir nuestra nueva identidad en Cristo.
Juan 5:24 Ésino que ha pasado de muerte a
vidaÓ
I Juan 3:14 Nosotros sabemos que hemos
pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos.
Efesios 2:1-5 Émuertos en transgresiones y pecadosÉnos dio vida con
Cristo.
b. ÀCu‡l reino?
Col 1:12 É de la
herencia de los santos en el reino de la luzÓ.
Ap. 1:6 ÉÒque ha hecho de nosotros un reino, sacerdotes al servicio de
Dios su PadreÓ
c. ÀTinieblas o luz?
Hechos 26:18 Épara que les abras los ojos y se conviertan de las
tinieblas a la luz.
d. ÀEsclavo o hijo?
Juan 8:34 Érespondi—
Jesœs: Ciertamente les aseguro que todo el que peca es esclavo del pecado 35.
Ahora bien, el esclavo no se queda para siempre en la familia, el hijo s’ se
queda en ella para siempre.
G‡l. 4:6 Ustedes ya son
hijos, Dios ha enviado a nuestros corazones el Esp’ritu de su Hijo que clama
ÔAbba, PadreÕ, as’ que ya no eres esclavo, sino hijo; y como eres hijo, Dios te
ha hecho tambiŽn heredero.
e. ÀCu‡l poder?
Efesios 2:1-3
Hechos 26:18
f. ÀQuiŽn es contado
como nuestro antepasado? ÀAd‡n o Cristo?
Rom. 5, el paralelo de Ad‡n-Cristo. No somos ya considerados los
descendientes de Ad‡n, sino de Cristo.
g. ÀA quŽ estamos
ahora unidos?
Rom 6:5 Si hemos estado unidos con Žl en su muerte, sin duda tambiŽn
estaremos unidos con Žl en su resurrecci—nÓ
h. ÀPecador o santo?
Efesios
1:1 y Romanos 8:1
Ense–ar
que el pecar no define al cristiano como pecador, as’ como no nos condena.
Pablo se refiere a los efesios como ÒsantosÓ y ÒfielesÓ y luego los exhorta a
dejar de hacer ciertas cosas malas.
[Nota:
No es incorrecto llamarnos pecadores al admitir simple y llanamente nuestro
remanente de corrupci—n en esta vida. Lo que no es b’blico es tomar ese
remanente de corrupci—n como nuestra identidad ante Dios. Solo en dos
vers’culos del Nuevo Testamento parece que se aplica el tŽrmino ÒpecadorÓ al cristiano:
Santiago 4:8 y I Tim. 1:15.
Usar esta tabla si le es œtil.
|
Separado
de Dios |
Familia
de Dios |
|
Muerto |
Vivo |
|
Reino
de las tinieblas |
Reino
de la luz |
|
Esp’ritu
de Satan‡s |
Esp’ritu
de Cristo |
|
Pueblo
no de Dios |
Pueblo
de Dios |
|
Sin
santificar |
Santificado |
|
Enemigo
de Dios |
Amigo
de Dios |
|
Pecadores |
Santos |
|
|
|
4. Tarea
Se puede
asignar la lista de ÒEn Cristo yo soyÉ.Ó como tarea para pegarla a la Biblia si
as’ lo desea o, pueden crear su propia lista en casa.
Con
clases formales, yo pongo como requisito que se recite esta lista una vez por
d’a de clase. As’ pueden ganar 3 puntos por d’a, uno por leer la Biblia, otro
por su cuaderno de vida y otro por recitar su lista.
El
prop—sito de recitar la lista es debido a que toma varias semanas el que la
gente comience a creer en ella.
IDENTIDAD EN Cristo
(Material para entregar a alumnos SEXTA LECCIîN)
En Cristo, soy/estoy
Un
creyente santo y fiel
Bendecido con toda bendici—n espiritual
Escogido
en Cristo
Santo y
sin mancha
Amado
por Dios
Predestinado
a ser hijo
Adoptado
por Dios
La
alabanza de su gloria
Un
trofeo de su gracia
Redimido
por su sangre
Perdonado
Part’cipe
de las riquezas de su gracia
Heredero
de Dios
Sellado
por el Esp’ritu
Salvo
por gracia
Creado
para buenas obras
Heredero
del Pacto
Vivo en
Cristo
Compatriota
de los santos del cielo
Parte de
la familia de Dios
Morada
de Dios
Aceptado
en el trono de Dios
Sellado
en redenci—n
Hijo de
luz
Miembro del cuerpo de Cristo
lecci—n SIETE- Arrepentimiento
cristiano (Cambio de mente)
Meta:
Ense–ar a los nuevos creyentes c—mo vivir una vida
de arrepentimiento b’blicamente, sin caer en la introspecci—n enfermiza, el
legalismo o la piadosidad.
Materiales: El capitulo diez del libro Felizmente Justificados por Smalling,
titulado, ÒDeje de llamarse pecadorÓ, contiene œtiles elementos para esta
lecci—n tambiŽn, si desea hacer uso de Žl. Adem‡s puede usar el material al
final de esta lecci—n titulado ÒAcerca del arrepentimientoÓ, Žste puede ser entregado.
O puede seleccionar unos cuantos aspectos y discutirlos en clase. Textos
sugeridos: I Juan 1:5-9; Hebreos 4:16u
Proceso
did‡ctico: B‡sese en la lecci—n previa, usando Efesios
4:1, mostrando que los cristianos deben arrepentirse tambiŽn. No para ganar la
salvaci—n, sino por no vivir consistentemente con ella.
APUNTES del maestro para la SEPTIMA LECCION
1. ÀPor quŽ se arrepienten los cristianos?
a. Porque no vivimos a
la altura de nuestro estatus legal en Cristo, como se explicara en la lecci—n anterior.
Ense–ar que Dios ya no es nuestro juez, sino nuestro Padre. Sin embargo, es un
Padre SANTO y nos disciplina. Hebreos 12:7-11
b. Porque hemos
quebrantado la ley de Dios, aunque ella no nos puede condenar.
c. Arrepentimiento
significa Òcambio de menteÓ. Hacemos siempre lo que consideramos de nuestro
mayor beneficio personal. Cambiamos de mente acerca de creer que el pecado es
la mejor forma de alcanzar lo que necesitamos. (Ej.:El hijo pr—digo).
2. ÀCu‡ndo nos arrepentimos?
a. Durante nuestro culto
personal, el Esp’ritu Santo nos puede hacer notar algo de lo cual necesitamos
arrepentirnos.
b. El Esp’ritu Santo
nos puede hablar a travŽs de un serm—n, una exhortaci—n de un amigo o
directamente hablando a nuestra conciencia.
3. Lo que no es el arrepentimiento
a. Sentir dolor. El
dolor puede existir sin arrepentimiento.
b. No es decir Òlo
sientoÓ. Podemos y debemos decirlo, pero esto tampoco es arrepentirse. El
arrepentirse es cambiar nuestra mente y conducta para resolver hacer las cosas
a la manera de Dios.
4. C—mo sabemos que no se est‡ dando el arrepentimiento
(Ver el material
ÒAcerca del arrepentimientoÓ) Apenas echamos la culpa a cualquier otro aspecto
distinto a nuestra propia corrupci—n, probamos no estar arrepentidos. GŽnesis 3
lo deja claro. Somos expertos en echar la culpa y toma tiempo salir de ese tipo
de actitud.
5. Trampas en el arrepentimiento
a. Un
Žnfasis exagerado en el arrepentimiento
Poco se
encuentra en el Nuevo Testamento acerca de cristianos que se estŽn
arrepintiendo. Este no es el enfoque principal para el cristiano b’blico. Se
podr’a pensar que deber’a serlo, dado lo mucho que pecamos. Sin embargo, tal
como el pecado no nos define como pecadores, igualmente el arrepentimiento no
es el enfoque principal del cristiano.
Nuestro
enfoque es la libertad. ÒCristo nos libert— para que vivamos en libertadÓ G‡l.
5:1
ÀLibertad
de quŽ? De la condenaci—n en todo sentido. ÀLibres para hacer quŽ? Para
acercarnos a Dios Òcon confianzaÓ, hacia un padre, no hacia un juez.
No se
trata de trivializar la seriedad de nuestro remanente de corrupci—n, sino m‡s
bien de exaltar la gracia de Dios a travŽs de la obra concluida por Cristo en
la cruz.
ÀEs un
error contemplar nuestro remanente de corrupci—n? Depende de cu‡n a menudo lo
hagamos. Dios provee siempre un tiempo y un lugar para hacerlo con alguna
frecuencia. Es la Santa Cena, a la que Pablo llama ÒmemorialÓ. Pero no es algo
que hagamos todos los d’as.
Una
buena ilustraci—n: Al manejar un veh’culo vemos el camino por el parabrisas. De
vez en cuando miramos el retrovisor para ver por d—nde hemos pasado. Si nos
enfocamos principalmente en el espejo retrovisor, corremos el riesgo de un
accidente.
b. Mirar
la cruz del lado equivocado
Cuando
los pecadores no regenerados vienen a Cristo, lo hacen como quebrantadores de
la ley ante un juez, pidiendo misericordia. DespuŽs de ser salvos, venimos como
un hijo que tiene un problema viene a su padre.
Hemos
o’do a gente que ense–a Òsiempre debemos regresar a la cruzÓ. Esto confunde
mucho. ÀPor quŽ ir de regreso a una obra ya completa cumplida?
No, no regresamos a la
cruz. Miramos hacia atr‡s para ver la raz—n por la que podemos caminar
confiadamente al trono de gracia del Padre.
Hebreos 4:16 As’ que acerquŽmonos confiadamente al trono de la gracia
para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que
m‡s la necesitamos.
c. Pensando que debemos aplicar la obra de la cruz en el presente como
medio de perd—n
El
Esp’ritu Santo es quien aplica la obra de la cruz en nosotros. El hace esto de
manera continua y autom‡tica. Si fuera de otro modo, a nosotros no nos quedar’a
tiempo para entrar en comuni—n con Dios. Pasar’amos todo el tiempo
arrepintiŽndonos.
I Juan 1:7 Pero si vivimos en la luz, as’ como Žl est‡ en la luz,,
tenemos comuni—n unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia
de todo pecado.
Un amigo
ha dicho: ÒSi no est‡s experimentando gozo y libertad, debes hablar con el
Padre, porque tienes un problema.Ó [4]
_________________________
4 Comentario de Grez
Hauenstein, Presidente del Seminario Internacional de Miami, Oct. 2004 en el
contexto de una conversaci—n sobre cristianos sin gozo.